Política

Ni ALCA ni FMI

Patio trasero de nadie

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Hace 21 años, los pueblos de Sudamérica liderados por Néstor, Lula y Chávez sepultaron el plan imperial de EEUU para nuestro continente.  Como dijo Maradona, Argentina es digna… y echamos a Bush. Ahora echemos a Trump.

por La Cámpora
5 nov 2026

En la IV Cumbre de las Américas en la ciudad de Mar del Plata, Néstor Kirchner, Hugo Chávez y Lula da Silva lideraron una estrategia común y le pusieron un límite a las pretensiones de Estados Unidos sobre el comercio de los países de América del Sur. 


El NO al ALCA fue el punto de partida hacia la integración regional de nuestra Patria Grande. Gracias a la resistencia que le opusimos a Bush, nuestros países tuvieron una década de crecimiento con inclusión, de ampliación de derechos, de defensa de la soberanía y de fortalecimiento de la unidad latinoamericana. 


Pero luego siguió otra década en la que Estados Unidos, con Donald Trump al mando, volvió para reclamar “su patio trasero”. A falta de gobiernos títeres, empezaron a desestabilizarnos. Como no tenían libre comercio y libre movilidad de sus capitales, exportaron el lawfare. Y con el aumento del injerencismo yanki, retrocedieron las millones de personas que habían salido de la pobreza, las industrias que habían florecido, los derechos que se habían conquistado, mientras unas pocas corporaciones hacían grandes negocios y acumulaban cuantiosos beneficios.


En 2018, Mauricio Macri y Luis Caputo arrojaron nuevamente a nuestro país a las garras del Fondo Monetario Internacional. La asfixiante soga de la deuda cercena, bloquea desde entonces nuestras posibilidades como Nación. A partir de ella se instaló entre el establishment y cierta dirigencia política la cultura del “no se puede”. La contracara del posibilismo es la proscripción. La proscripción de los pueblos, la proscripción de Cristina y los otros líderes de la región capaces de desafiar y transformar el orden existente. Con el posibilismo y la proscripción, crece la insatisfacción democrática. Y con la insatisfacción democrática, las extremas derechas brotan como hongos. Todas, empezando por Milei, son mulas de Donald Trump. 


Sin embargo, como dice Cristina, los pueblos siempre vuelven.

Sin embargo, como dice Cristina, los pueblos siempre vuelven. Volvimos con esa gesta heroica del NO al ALCA, después de treinta años de neoliberalismo, en la Cumbre de los Pueblos y en el tren del ALBA, de la mano de D10S. Volvimos, a las pocas semanas, cuando Néstor Kirchner echó al FMI del país, bajo la premisa de que “aquellos organismos internacionales, que al imponerlas, alentaron y favorecieron el crecimiento de la deuda, también asuman su cuota de responsabilidad”. También aquella vez decían que no se podía, pero con voluntad política, movilización popular y orgullo nacional, se pudo. Como sostuvo Néstor en Mar del Plata:

 

“Nuestros pobres, nuestros excluidos, nuestros países, nuestras democracias, ya no soportan más que sigamos hablando en voz baja; es fundamental hablar con mucho respeto y en voz alta, para construir un sistema que nos vuelva a contener a todos en un marco de igualdad y nos vuelva a devolver la esperanza y la posibilidad de construir obviamente un mundo distinto y una región que esté a la altura de las circunstancias”.


Imitando el ejemplo de Néstor y Cristina, y confiando en que nuestro pueblo puede, seguimos militando. La década de la intromisión norteamericana, las humillaciones, el endeudamiento criminal, la reacción oligárquica, los discursos de odio, el cepo al salario, el saqueo de nuestros recursos y la proscripción de nuestros sueños, se va a terminar. De hecho, está llegando a su fin. Dijimos NO al ALCA y también al FMI. Porque como dijo Maradona… Argentina es digna. Echamos a Bush. Ahora echemos a Trump.