27 de abril

23 años del 27 de abril de 2003

22% + cabeza + corazón + coraje

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A partir del 22,24% de los votos, Néstor Kirchner abrió junto a Cristina el camino a nuestra gente para vivir los mejores años de los que se tenga memoria desde Juan Perón y Eva Perón. Sin promesas sueltas de lengua ni sonrisas falsas para juntar votos; pero con la plena convicción de hablarle con seriedad y compromiso a los argentinos y argentinas. Más prudentes en la palabra y más valientes en las acciones. Se pudo, se puede, lo vamos a volver a hacer. 

por La Cámpora
27 abr 2026

El 27 de abril de 2003, 4.312.517 argentinos y argentinas entraron al cuarto oscuro y eligieron la boleta presidencial de la Alianza Frente para la Victoria, encabezada por el entonces gobernador de la provincia de Santa Cruz, Néstor Carlos Kirchner. La candidatura obtuvo 22,24% y quedó posicionada en segundo lugar, detrás de Carlos Menem que había obtenido apenas 2,21% más. Sobre más de 25 millones de compatriotas habilitados para votar en esa jornada, tan solo una minoría depositó su confianza en un hombre de apellido difícil que venía del sur profundo y cuando tomaba la palabra escaseaba en promesas rimbombantes. Y a partir de ese 22,24% vino todo lo demás. 


Hace pocos días, Máximo compartió en sus redes un video de archivo de agosto del 2002, en el que Néstor concede una entrevista televisiva: dura un minutito nomás, pero quien se detenga a escuchar verá no solo la clave de su éxito entonces, sino las pistas para repetir su hazaña dos décadas después. Dice:


"Mire yo, le digo algo. Algunos colegas suyos me dicen: Che viejo tenés que reírte más, tenés que agarrar…” Yo les digo: ¿yo me voy a reir en este país que está así? Yo me voy a reír cuando esté inaugurando un hospital, cuando esté inaugurando una fábrica de mil puestos de trabajo. Ahí vamos a recuperar la sonrisa de los argentinos porque estamos realizándonos. Por eso no me interesa ser presidente de cualquier forma. Salir a hacer campaña para tratar de convencer de cualquier forma y engañar voluntades no es mi tarea. Voy a ser absolutamente crudo, voy a hablar con absoluta racionalidad sobre los temas. Porque los argentinos también tienen que hacerse cargo de la tarea que les corresponde, que es la tarea de votar con absoluta certeza, para que nadie se llame a confundido. Porque si alguien a usted le dice hoy". “vamos a dar aumentos de salarios y vamos a aumentar las jubilaciones mínimas” que algunos candidatos lo están diciendo. No saben hoy ni cómo van a hacer funcionar el país, ni cómo van a hacer frente a obligaciones fundamentales del mantenimiento de la salud, de la educación, de esto y del otro, y con tal de obtener un voto van a buscar una necesidad o de los miles o millones de desocupados que tenemos, y salen a hacer estas promesas demagógicas. Esas cosas se hacen, no se dicen". 


Sin sonrisas falsas que edulcoren o tapen una realidad trágica, pero con la firme convicción que las sonrisas verdaderas llegarán cuando empecemos a poner nuestro país de pie. Sin engañar voluntades ni convenciendo de cualquier manera por un voto, pero con la confianza puesta en que hablar con la verdad y convocar a la responsabilidad puede ser el punto de partida para que los argentinos y las argentinas puedan salir de los laberintos en los que se encuentran y hacerse cargo de su destino. Sin promesas sueltas de lengua de soluciones rápidas a problemas complejos, pero convencidos para tomar las decisiones que haya que tomar cuando llegue la hora. 


Las cosas se hacen, no se dicen.

En su documento de febrero de 2024, Cristina decía que el peronismo se torció cuando palabra y acción se divorciaron en la acción de gobierno. Dijo Máximo este fin de semana en la provincia de Santa Fe que nuestra responsabilidad no es andar haciendo promesas boludas para juntar votos, sino crecer y madurar como espacio político y volver a presentarle a la sociedad un proyecto que estemos dispuestos a cumplir, que tenemos que ser más prudentes en la palabra y más valientes en las acciones.


Ese fue el camino de Néstor, confiando en su propia voluntad pero también confiando en el pueblo que define finalmente a quien le toca conducir los destinos de la Patria. Confiando en su inteligencia, en sus ganas de salir adelante y también en su responsabilidad. Con más desocupados que votos, pero con cabeza, corazón y coraje, le abrió junto a Cristina la puerta a nuestra gente para vivir los mejores años de los que se tenga memoria desde Juan Perón y Eva Perón.

 

Esa es también la fórmula para liberar a Cristina: voluntad, confianza en el pueblo, cabeza, corazón y coraje. Queremos a Cristina Libre para que nuestro pueblo vuelva a decidir su destino y ser feliz. Se pudo, se puede, lo vamos a volver a hacer.