Editorial

NAZIFILOMONTOPROGRE YUPIECAMPORISMO

por La Cámpora
24 oct 2012
Está claro que reclamarle a Magnetto y a sus empleados  periodistas y polí­ticos siquiera un poco de “consecuenciaˮ en  lo que escriben o gritan por la televisión es como pedirle peras  al olmo, o como pedirle a Macri que se haga cargo de algo. Sin embargo, vamos a insistir en solicitarles que por favor se  pongan de acuerdo, aunque sea en una cosa: o nos critican por  ser “yupisˮ o nos critican por ser “guerrilleros talibanesˮ. Advertimos a estos “periodistas independientesˮ y “politiqueros  de tvˮ que no le pedimos esto para cambiar lo que hacemos ni lo que pensamos. Pero creemos que una definición de parte suya  en este sentido serí­a un gran paso para prevenir casos severos  de trastornos esquizofrénicos. No tanto por nosotros, los militantes, que sabemos a qué  atenernos, sino por la salud de los propios empleados de esos  medios que tal vez se queden más tranquilos y relajados. Los “señoritos bienˮ se preocupan por denunciar que somos  un grupito de nenes ambiciosos, con celulares caros; para Marcos Aguinis, ese gran demócrata, hemos “estructurado  una corporación que milita para ganar un sueldo o sentirse  poderosos o meter la mano en los bienes de la naciónˮ. Al mismo tiempo, a Clarí­n y sus subordinados les asusta que  vayamos a las cárceles a ayudar a la resocialización de los  privados de la libertad, que militemos pintando colegios, que  estemos en las universidades y que caminemos junto a los  vecinos por los barrios más humildes. ¿En qué quedamos entonces?, ¿tecnócratas superficiales?,   ¿vagos liberales?, ¿subversivos terroristas?, ¿adoctrinadores  de presos peligrosos?, ¿manipuladores de blancas palomitas  escolares?, ¿repartidores de entradas 2x1 para los cines? ¿Todo eso a la vez? Que elijan la que quieran. Nos tiene sin cuidado cómo nos  quieran definir. Lo que a nosotros nos importa es el compromiso  con una causa, la confianza en nuestros compañeros y el trabajo  con alegrí­a por un proyecto colectivo. Igual, si nos dejan, les recomendamos que elijan una, para no  volverse tan locos, tan nervioshos. Porque se les nota mucho y  les hace mal. Por nuestra parte, no le tenemos miedo a las mentiras de los  diarios ni a los insultos de sus empleados politiqueros. Estamos  en este proyecto colectivo para ser libres de toda extorsión  mediática y corporativa. Participamos en polí­tica y disfrutamos  de la democracia con un solo objetivo: que reine en nuestro  pueblo el amor y la igualdad. Por Néstor. Con Cristina. Unidos, Solidarios y Organizados.