Política

La tardí­a y fallida crí­tica de Clarí­n a la exposición de Kicillof en Diputados

por La Cámpora
30 oct 2012
Salta a la vista que quienes definen la lí­nea editorial de Clarí­n le impartieron a su periodista Arcadio Oña una orden que ni por asomo logró cumplir. El 23 de septiembre, hace más de un mes, el Viceministro de Economí­a Axel Kicillof realizó una extensa fundamentación del proyecto de ley de Presupuesto 2013 en la Cámara de Diputados. En el dí­a de ayer, Clarí­n publicó una lamentable nota firmada por Oña titulada “Las patinadas de Axel Kicillof en Diputadosˮ. ¿Por qué se demoró tanto la investigación? El propio periodista se encarga de señalarlo en su artí­culo, casi como si estuviera lamentándose por el pesado trabajo que le confiaron sus patrones: habla de la “larguí­sima exposiciónˮ de Kicillof, de las “cuatro horas, cerca de seis sumando respuestas a los legisladoresˮ y de “las 165 carillas de la versión taquigráficaˮ. Si la tarea que le encomendaron a Oña fue criticar los argumentos, las estadí­sticas o   las ideas contenidas en la exposición de Kicillof, material para investigar evidentemente no le faltaba. Sin embargo, los únicos datos certeros que menciona en toda su nota son esos: 4 horas de exposición y 165 carillas de transcripción. El resto no es más que los acostumbrados lugares comunes con los que Clarí­n pretende sustituir los hechos de la realidad. En su exposición, Kicillof, además de referirse a las proyecciones macroeconómicas que dan sustento al Presupuesto 2013 se refirió a algunas cuestiones centrales para comprender la economí­a actual: la difí­cil situación económica mundial y sus perspectiva, los efectos de la crisis europea sobre la economí­a argentina, los caracteres principales del modelo de crecimiento con inclusión social y los avances del proceso de reindustrialización del paí­s en los nueve años de gobierno de Néstor Kichner y Cristina Fernandez de Kichner. Sobre estos temas de indudable importancia los lectores de Clarí­n no tuvieron ni la más mí­nima referencia. La lupa desenfocada de Oña se abocó en cambio ˮ“sin éxito- a buscar algún exabrupto, alguna equivocación, algún detalle que pueda indignar a su inflamada tribuna. Pero no encontró nada. De manera que lo único que pudo hacer para cumplir con Clarí­n fue repasar una vez más el repertorio de seudocrí­ticas a las polí­ticas del gobierno. Sobre las jubilaciones, luego de aceptar que la mí­nima creció desde 2003 un 1.153%, tal como señaló Kicillof, sostiene, sin ningún rigor que la inflación de este año es de 24% o 25%. Sin embargo omite decir que el incremento de la jubilación mí­nima es más del doble que cualquier í­ndice de inflación que se utilice. Sostiene además que las “trabasˮ a la importación de bienes de capital son la causa de la caí­da de la inversión en 2012. El argumento no resiste el menor análisis. Tal como afirmó la Presidenta, los mismos que durante años atribuyeron las tasas de crecimiento más altas de la historia del paí­s al contexto internacional (el famoso “viento de colaˮ) ahora niegan cualquier efecto de la crisis mundial sobre la economí­a nacional. Así­, cuando a Argentina le va bien es porque se contagia del exterior y cuando le va mal es por culpa del gobierno. No es de extrañar entonces que Oña omita mencionar que en esta situación internacional adversa, las exportaciones argentinas se redujeron durante el primer trimestre en un 3% por la desaceleración mundial, pero el Producto Bruto Interno continuó expandiéndose al 2% gracias a que el consumo privado continuó creciendo durante ese mismo perí­odo a una tasa de 6% y el consumo público al 8%. Medidas como el Plan de vivienda PROCREAR y el reciente incremento de la Asignación Universal por Hijo permiten que la economí­a local siga expandiéndose mientras el mundo atraviesa una recesión. Oña parece no haberse enterado de los múltiples ataques de algunos integrantes de los partidos de oposición contra la Asignación Universal por Hijo, cuando declararon que se iba “por la canaleta de dos cuestiones: el juego y la drogaˮ (Sanz); o que hay más chicas embarazadas “por esa platita extraˮ (Del Sel). Por último, Oña también se encarga de poner en duda el proceso de reindustrialización iniciado en 2003. Pero las estadí­sticas que lo demuestran son elocuentes. Entre 2003 y 2011 las exportaciones de manufacturas de origen industrial se expandieron un 158%, la industria creció un 9,7% anual acumulativo (por encima de la ya altí­sima tasa de expansión del PIB, que fue de 7,7% en ese mismo perí­odo), la tasa de inversión alcanzí² en 2011 un máximo histórico de 24,5%, ese mismo año la industria automotriz marcó su record de producción con 826 mil unidades; y Argentina, según datos de CEPAL, fue la única economí­a de la región que no se reprimarizó en los últimos años. Sin embargo, ninguno de estos datos mencionados por Kicillof se reproducen en el artí¬culo de Oña. Por el contrario, que se haya revertido el ciclo neoliberal de los noventa y que los argentinos estemos viviendo una nueva etapa de crecimiento e inclusión son justamente los hechos que Clarí­n quiere ignorar y hacer invisibles para sus lectores.