Buenos Aires

La fábrica de galletitas Terepín, al borde del cierre por la caída del consumo

La firma adeuda salarios y aguinaldos. Sus empleados sostienen que vienen sufriendo despidos constantemente y que la planta está prácticamente paralizada. Esta mañana, uno de sus dueños agredió a un equipo periodístico de C5N que se encontraba en el lugar.

Ante la caída del consumo, se multiplican los casos de empresas en crisis, cuyos principales afectados son sus empleados. En esta oportunidad se trata de la fábrica de galletitas Emery S.A. (más conocida como Terepín) ubicada en el barrio de Villa Lynch. Sus trabajadores sostienen que hace dos años que vienen sufriendo despidos y que les deben salarios, aguinaldos y vacaciones.

Adicionalmente comentaron a Infogremiales que cuando eran reemplazados, los empresarios tomaban gente sin antigüedad para abaratar los costos.

La planta por estas horas se encuentra prácticamente paralizada y solo concreta una mínima producción, por lo que los 120 trabajadores temen que el próximo paso sea el cierre definitivo.

Según expresaron, en declaraciones a Canal 26, buscaron llegar a un arreglo con los dueños pero el intento fue infructuoso. Los operarios indicaron que están despidiendo a trabajadores de 22 años de antigüedad sin indemnización.

Esta mañana, un equipo periodístico de C5N fue agredido por dueños de la fábrica que llegaron al establecimiento e increparon a los trabajadores de prensa que se encontraban en el lugar cubriendo el conflicto. Tras las amenazas y los insultos, golpearon al camarógrafo Mario Ricci e intentaron agredir a la cronista Lucila Trujillo cuando ambos se estaban retirando del lugar.

Política
La Cámara de Diputados de la Nación dio media sanción a la Ley de Emergencia Alimentaria con 222 votos a favor y ninguno en contra. En un país que produce alimentos para 400 millones de personas, resulta inadmisible que haya personas con malnutrición.
Ciudad de Buenos Aires
El martes 10 de septiembre se realizó en la Legislatura porteña la Audiencia Pública sobre la ley sancionada en primera lectura que dispone que la populosa Villa 1.11.14 del Bajo Flores pase a llamarse “Barrio Padre Rodolfo Ricciardelli”, en homenaje al cura tercermundista y peronista que dedicó toda su vida a predicar la dimensión social y política del evangelio y defender los derechos e intereses de los más humildes.