Derechos Humanos

La memoria estalla hasta vencer

El TOF 4 de San Martín condenó a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad a los genocidas Eduardo Eleuterio Ascheri, Jorge Eligio Bano, Marcelo Cinto Courtaux, Roberto Dambrosi y Luis Ángel Firpo por su responsabilidad en la detención y desaparición de miembros de la Contraofensiva Montonera. Las fotos de las víctimas y los pañuelos enmarcaron este fallo histórico, tanto en la sala como en las pantallas de los familiares que siguieron la sentencia de forma remota.

A pesar de la pandemia, la política de Memoria, Verdad y Justicia no se detiene. En el día de hoy, se conoció la condena a cadena perpetua para los jerarcas de los batallones 601 y 201 de Inteligencia y del Comando de Instituto Militares que realizaron tareas de inteligencia para el Ejército contra las y los militantes de Montoneros que participaron de la Contraofensiva entre los años 1979 y 1980.

Fue la primera audiencia desde que el inicio de la crisis sanitaria trasladó los juicios de lesa humanidad a la virtualidad, donde se pudo contar con presencia reducida de público bajo estrictos protocolos. Carteles, pañuelos, fotos, puños, dedos en v, llantos y risas de un lado y otro de las pantallas confluyeron en una sentencia reparadora.

Luego de más de 10 años de investigaciones y algo más de dos de juicio oral y público, cinco de los nueve genocidas acusados recibieron su condena. Por su parte, Raúl Guillermo Pascual Muñoz, Carlos Blas Casuccio y Alberto Daniel Sotomayor fallecieron durante el debate y Jorge Norberto Apa tiene su juicio suspendido por diez días por resolución del Tribunal, hasta que una junta médica establezca si está en condiciones psicofísicas de afrontarlo, por pedido de su defensa.

De este modo, Eduardo Eleuterio Ascheri, Jorge Eligio Bano, Marcelo Cinto Courtaux, Roberto Dambrosi y Luis Ángel Firpo recibieron la pena de condena perpetua de cumplimiento en cárcel común; habiéndoles denegado el beneficio de la prisión domiciliaria, previo chequeo médico.

Durante el juicio, se tomaron testimonios de 94 casos de militantes de Montoneros que participaron en la Contraofensiva y fueron secuestrados y torturados, 12 de los cuales fueron asesinados, 70 permanecen desaparecidos y el resto sobrevivió. La mayoría estuvieron en los centros clandestinos de detención que funcionaron en Campo de Mayo. 

La sentencia confirma que los genocidas condenados reunieron información vinculada a la operación Contraofensiva y los y las militantes que participaron de ella. La procesaron y entregaron a sus superiores y subalternos para poder ejecutar la estrategia de detención, desaparición, torturas y asesinatos.

Este juicio y condena, tienen una gran importancia dado que visibilizan la estructura de inteligencia como eslabón principal del plan sistemático del terrorismo de Estado durante la última dictadura cívico militar. Pudiendo convertirse en el antecedente para avanzar en otras causas contra este enorme aparato que realizó espionaje ilegal, planificó y entregó información para cometer los crímenes de lesa humanidad.

30 mil compañeras y compañeros detenidos desaparecidos, presentes.

Ahora y siempre.

 

 

Buenos Aires
Las paredes bonaerenses amanecieron pintadas con los nombres de los dos primeros precandidatos a diputado y diputada nacional por el distrito: Victoria Tolosa Paz y Daniel Gollan. Horas más tarde, en Escobar, la lista de la Provincia y la Ciudad de Buenos Aires fue lanzada oficialmente por el presidente y la vice, Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, el gobernador Axel Kicillof y quien preside la Cámara Baja, Sergio Tomás Massa.
Polí­tica
La Justicia confirmó lo que ya sabíamos: el Programa Qunita no tuvo sobreprecios ni hubo un direccionamiento en su licitación, los elementos del kit eran seguros y, lo más importante, evitaba la muerte de las y los bebés más humildes de nuestra Patria, garantizando un comienzo de vida equitativo. El perjuicio fue hacia las miles de familias que durante estos años estuvieron privadas de recibirlo por decisión del macrismo y del conglomerado mediático judicial cómplice.