Editorial -

Los barrios organizados para hacerle frente a los negocios inmobiliarios del PRO

*Por Paula Penacca, Legisladora del FpV por la Ciudad de Buenos Aires

El jueves 8 de septiembre aprobamos en la Legislatura porteña una nueva ley para la urbanización de la Villa 20, fruto de la lucha histórica de los vecinos y organizaciones del barrio por hacer valer el derecho constitucional a la vivienda digna en la Ciudad de Buenos Aires. Decimos una nueva ley porque el barrio tiene una norma de urbanización vigente -Ley 1770- que cumplió hace pocos días 11 largos años de incumplimiento.

La toma del predio “Papa Francisco” hizo tristemente visible el abandono del Estado y la falta de políticas activas por la vivienda y el hábitat para los sectores más postergados de nuestra ciudad. Estos hechos no alcanzaron para promover un cambio en la gestión PRO: La justicia intimó al gobierno local para que realice las tareas del saneamiento y construir las viviendas previstas en el predio lindero a la villa, que ya había sido cedido por el Gobierno Nacional en el año 2014, pero tampoco hubo avances en esta materia.

Sin embargo, en este tiempo, el oficialismo avanzó en proyectos que involucran a la Comuna 8, en terrenos muy cercanos a la Villa 20 y el predio “Papa Francisco”. Sancionó en 2014, la Ley de Creación del Distrito del Deporte con motivo de la realización de los Juegos Olímpicos de la Juventud, que se realizarán en 2018, para comenzar la construcción de cinco manzanas en parte del Parque de la Ciudad donde se edificarán torres de departamentos en los que estarán alojados los deportistas y el equipamiento para el desarrollo de las actividades.

Por otra parte, la semana pasada, pasó su primera lectura el proyecto de ley de Villa Olímpica que da nueva normativa urbana al emprendimiento para los Juegos Olímpicos y además inicia el proceso de venta de 36 hectáreas de tierra púbica; crea alrededor de 30 nuevas manzanas que serán transferidas a Corporación Sur y que podrán ser vendidas a partir de enero de 2018. Y es así como el Estado se encargará de las obras de infraestructura para que luego los privados puedan desarrollar sus negocios. En este proceso se abandonó el proyecto de Ciudad Rock que planteaba el espacio del parque para recitales y entretenimiento por los que se invirtieron en los últimos años millones de pesos.

Este accionar de la gestión PRO da cuenta de cuáles son sus prioridades, que no han sido precisamente atender las enormes desigualdades sociales que existen en nuestra Ciudad y que se profundizan cada vez más. Los objetivos son el desarrollo de los Juegos Olímpicos y los negocios inmobiliarios a partir de la venta pública, y es justamente por la necesidad de llevar adelante estos proyectos que la gestión de la Ciudad ha decidido intervenir en la villa 20 contemplando la participación de los vecinos y organizaciones en esta ley.

No podemos conocer qué pasará hacia adelante pero sí sabemos lo que pasó en 9 años de gestión PRO, por esa razón además de celebrar la sanción de esta norma que reconoce a la mesa de gestión participativa, criterios para vivienda nueva y mejoramiento del área consolidada contemplando apertura de calles, equipamiento, radiación y soluciones habitacionales definitivas, hemos alertado acerca de la necesidad de un porcentaje mínimo del presupuesto y la simultaneidad de obras entre las viviendas previstas en el predio Papa Francisco y la parte consolidada del barrio para tener previsión de las obras que se necesitan para alcanzar un verdadero proceso de re-urbanización. También, nos preocupa especialmente que la situación de los inquilinos y que la opción por un crédito lleve a las familias a una solución habitacional definitiva.

Los fondos para este proceso, si se aprueba en segunda lectura la Ley de Villa Olímpica, quedarán en parte supeditados a la venta de terrenos del Parque de la Ciudad. Consideramos que este método por el cual se vende tierra pública, se desarrollan negocios y una parte derrama hacia las principales urgencias de la Ciudad, no puede ser un mecanismo para llevar adelante los procesos de urbanización de todas las villas y asentamientos de la ciudad que involucran a más del 10% de nuestros vecinos.

Por eso manifestamos nuestro compromiso y acompañamiento a la lucha histórica de los vecinos, que generó la oportunidad de hacer valer el derecho a la vivienda digna.