Editorial -

Villa Olímpica: Ciudad excluyente

*Por Javier Andrade, Legislador del FpV en la Ciudad de Buenos Aires.

Resulta un hecho indiscutible la desigualdad existente entre las zonas Sur y Norte de nuestra Ciudad. También es un tema urgente y pendiente de la agenda política desde hace años. Es parte de la “pesada herencia” de Macri en materia de desarrollo y acceso a la vivienda en la Ciudad.

La semana pasada en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, se llevó a votación un proyecto que el gobierno de la Alianza Cambiemos presenta como un “desarrollo urbanístico” para la zona del distrito que más problemática habitacional tiene como es la Comuna 8, que comprende los barrios de Villa Soldati, Villa Lugano y  Villa Riachuelo.

El cuestionamiento que planteamos a este proyecto desde nuestro espacio político no tiene que ver con la construcción de una Villa para los deportistas que participarán de los Olimpiadas de la Juventud en el 2018, sino la ausencia de un plan de vivienda integral para esta parte de la Ciudad, que reclama una solución y se aletarga en el tiempo.

El proyecto habilita la enajenación de terrenos públicos y su posterior venta, sin embargo no  especifica qué obras se realizarán para mejorar la comuna 8, como tampoco especifica los plazos para la urbanización de Villa 20, con el dinero de esa venta. De las 1240 viviendas que se construirán para los deportistas sólo un 25% serán otorgados a los vecinos de la Comuna 8, con créditos hipotecarios vigentes en la Ciudad al momento de la entrega de viviendas, recién en 2020.

Cuestionamos que si este proyecto tuvo partidas presupuestarias durante el 2014 y 2015, gobierno de Macri en la Ciudad, de 300 millones de pesos, luego un endeudamiento por $ 160 millones de pesos, y en el 2016, en 9 meses de gobierno de Horacio Rodríguez Larreta, un presupuesto de 838 millones de pesos en “Obras en Villa Olímpica y Sedes Deportivos”, subejecutado en un 30%, el gobierno de la Alianza Cambiemos no contemplara la posibilidad, ni expresara la voluntad política de generar las mejoras en salud, educación o trabajo que son tan necesarias para los ciudadanos de la zona sur.

Está claro que en 8 años de gobierno, las políticas de Macri, no contemplaron la zona sur y depreciaron los valores del terreno, la excluyeron de cualquier desarrollo que dinamice la zona. En 9 meses de la gestión de Larreta, la respuesta sigue en la misma línea que también demuestra el gobierno de la Alianza Cambiemos a nivel nacional, la ausencia de solución estructural a las necesidades de los habitantes de la ciudad, políticas que mejoren su calidad de vida.

12 años de Proyecto Nacional y Popular, de un Estado presente, con políticas de inclusión nos demuestra que las necesidades habitacionales se resuelven con un plan integral de planificación de la vivienda, como lo fue el PROCREAR, a lo largo y ancho del país e incluso en la Ciudad, como las viviendas del Parque la Estación y en el barrio de Pompeya.

La construcción territorial en los barrios y el trabajo de nuestros comuneros nos aportan que la real solución a las problemáticas de la zona es escuchando la necesidad de los vecinos, trabajando en conjunto; no sabemos a quienes está escuchando el gobierno de Larreta, cuando decide realizar este tipo de proyectos.

La desigualdad Norte-Sur es de tipo social y no sólo de infraestructura o edilicia.Si la zona sur “se pone más linda” pero la gente no tiene un mejor trabajo, más salud y educación, y se tiene que ir por no poder acceder a una vivienda en una ciudad cada vez más excluyente, no nos encontramos ante la recuperación de zona sur, sino más bien frente a un cambio de decorado. Se está aumentando la exclusión, restringiendo el acceso a la Ciudad y profundizando la injusticia social.