Editorial - Por Pablo Vilas

El Golpe contra la Democracia y la Constitución brasileña

Nuevamente estamos siendo testigos de cómo la derecha fascista impone por la fuerza la interrupción de la voluntad de las mayorías, ya sea bloqueando el funcionamiento del poder ejecutivo como en Venezuela, la interrupción de los mandatos populares como en Honduras, Paraguay y en este caso Brasil, o destruyendo el funcionamiento de las instituciones de la democracia en nuestro caso.

Condenamos el uso de los parlamentos como plataformas para secuestrar la soberanía popular y la democracia conquistada por nuestros pueblos. Nuestra región está siendo tomada por asalto por las peores expresiones oligarcas del poder económico, de los monopolios mediáticos. Incapaces de vencer en las urnas, hemos visto cómo los parlamentos han separado injustamente del cargo a Presidentes democráticamente electos, con falsas institucionalidades que llevan al derrumbe de procesos electos por la mayoría y que no han cometido ningún crimen.

El doble discurso del gobierno de Mauricio Macri, donde abraza el golpe en Brasil, pugna por el Golpe en Venezuela y acusa a la oposición en Argentina de promover practicas que lesionan la gobernabilidad mientras cercena los derechos conquistados por el pueblo argentino, deja a la luz una nueva faceta del cambio que nos proponen para la región las multinacionales.

Estamos convencidos de que la movilización popular en el campo y en las ciudades de la juventud, de las mujeres, de los trabajadores es el único camino y vanguardia para la restitución de la democracia y la defensa de la legalidad en Brasil.

Desde Argentina, pero en unidad con toda Nuestra América, nos movilizamos en apoyo principalmente a la Democracia brasileña, al gobierno liderado por el Partido de los trabajadores, repudiamos el programa de la derecha golpista que estamos viviendo en nuestro país y que será instaurado en el régimen que se levanta hoy en Brasil. Despidos, baja del salario, criminalización de la política, destrucción de los derechos humanos y de los trabajadores, destrucción de la educación pública y de los programas de salud, expoliación de los recursos naturales y achicamiento del estado.

Que el pueblo brasileño y toda la Patria Grande sepa que desde Argentina, de la tierra de San Martin, Yrigoyen, Perón, Evita, de Néstor y de Cristina, le decimos:

¡NO AL GOLPE, FUERZA DILMA!