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Fútbol para todos!

Rebelión en cancha

En la noche del martes, y tras una sesión de más de una hora, 102 clubes afiliados a la Asociación del Fútbol Argentino decidieron por unanimidad cortar las ataduras que lo ligaban a Televisión Satelital Codificada (empresa que monopolizaba los derechos del fútbol).

La negativa de la empresa a coparticipar con las entidades algo más que el magro 3% del rentable negocio en el que estaban asociadas fue el detonante para que luego de 18 años el vínculo entre la empresa, compartida entre el Grupo Clarín y TyC, y la AFA llegara a su fin. “La AFA tomó esta decisión por incumplimiento de contrato por parte de la empresa TSC y sus asociados. La AFA considera que se la ha perjudicado fuertemente y comenzará a estudiar a partir de mañana (por el miércoles) con sus abogados, los pasos legales a seguir”, anunció el vocero.

Para el beneplácito de millones de hinchas del fútbol, que no tenían acceso al codificado, pasadas las 20:30 horas el vocero de la Asociación (el periodista Cherquis Bialo) dio la esperada conferencia de prensa donde además se anunció el retorno del fútbol para el 21 de agosto con o sin televisión en vivo.

También anunció que a partir de ese momento la máxima entidad del fútbol nacional abría sus puertas a nuevas propuestas de negociación para acceder a la televisación de los encuentros que organice.

Cabe aclarar que decisión tomada por la AFA fue respaldada tanto por el ente supremo del fútbol mundial como por centenas de instituciones afiliadas indirectamente a través de las ligas del interior de nuestro país, dando una muestra del masivo rechazo a la mala distribución de los ingresos generados; que con el pasar de los años terminó convirtiendo a la empresa en amo y señor del fútbol y a los clubes en meros esclavos de la actividad. Tanta diferencia hay hoy entre unos y otros que los clubes eligieron cortar el vínculo pero pidieron protección judicial a la AFA temiendo las absurdas represalias legales que pretenda iniciar el poderoso ex dueño del gol.

Es evidente que el desequilibrio generado en esta redistribución otorgó excesivo poder al Grupo consignatario de los derechos de televisión, que año a año fue creciendo desmesuradamente y como un pacman le comía socios a los clubes para sumarlos al cable (que también es de ellos). También la empresa se encargaba, desde hace años, de armar los fixtures de los torneos a dedo y según su conveniencia, sin importarle por caso ubicar para la misma fecha un Boca-River en La Boca y un Racing-Independiente a solo 35 cuadras de allí. Preocupándose de “la violencia” solo y recién en la tapa de su diario al día siguiente.

La pelota vuelve a correr, probablemente, el próximo fin de semana. Esperemos que pronto todos podamos disfrutarlo por televisión. Al menos ya sabemos que los clubes votaron a favor de los hinchas y (se vean en vivo o no) los goles no quedarán depositados en la caja fuerte hasta el domingo a la noche.