Las llamas consumieron ya más de siete mil hectáreas en la Patagonia, afectando seriamente ecosistemas enteros y forzando la evacuación de miles de personas que ven amenazadas sus pertenencias y medios de vida. El gobierno nacional recorta los fondos públicos destinados a brigadistas, bomberos y guardaparques. Más aún, pretende flexibilizar la Ley de Manejo del Fuego, la Ley de Tierras Rurales y la Ley de Bosques Nativos. Cuando el Estado se retira, no avanza la libertad: avanza el abandono, el saqueo y la destrucción de nuestros territorios.