Política

Destruir el Estado desde adentro

El desguace del INTI

Inti Despidos Milei El Grito Del Sur

El Instituto Nacional de Tecnología Industrial se convirtió, esta última semana, en un nuevo foco de ataque del gobierno de Javier Milei. Siendo uno de los organismos públicos con mayor territorialidad y vinculación con las PyMES de todo el país, se encuentra bajo la amenaza de un recorte del 30% del personal. El despido de casi 900 trabajadores y trabajadoras altamente especializados y el cierre de sedes ubicadas en las provincias volvería insostenible el funcionamiento de esta institución clave para el desarrollo tecnológico y productivo. ¿Por qué es tan importante el INTI?

por La Cámpora
7 jun 2024

El Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) es un organismo descentralizado del Estado nacional que funciona como el principal articulador entre las esferas de gobierno, sector productivo y sistema científico-tecnológico local (universidades, laboratorios, centros I+D), además de generar convenios de cooperación técnica con otros países. 


Desde 1957, año de su fundación, contribuye al desarrollo industrial a partir de tres ejes de acción. En primer lugar, la asistencia a industrias para el aumento de competitividad mediante asesorías y transferencias tecnológicas. En segundo lugar, como organismo de certificación de calidad en procesos y productos para la seguridad pública. Y por último, como estandarizador de unidades de métricas (metrología) para la compatibilidad de medidas a nivel nacional e internacional y la correcta calibración de las mismas. 


El impacto de esta labor en nuestras vidas cotidianas es absoluto, ya que va desde el uso seguro de una bicicleta hasta la efectividad de un casco de moto que se utiliza todos los días para ir al trabajo. Desde la seguridad en los juguetes para el esparcimiento de nuestros niños y niñas hasta las pilas que usamos para todo en la casa. Desde el buen funcionamiento de los ascensores en cada edificio hasta la calidad de los materiales sobre los cuales construimos nuestras viviendas. La lista podría ser interminable. Pero, además, existe un importante soporte y dinamismo brindado a sectores estratégicos como el naval, el nuclear, el aeroespacial, la electromovilidad y el energético.

Siendo uno de los organismos públicos con mayor territorialidad y vinculación con las PyMES de todo el país, se encuentra bajo la amenaza de un recorte del 30% del personal.

Mediante 46 sedes tecnológicas distribuidas a lo largo y ancho del país (presencia en las 23 provincias argentinas y la ciudad de Buenos Aires), el INTI trabaja en la generación de tecnología e innovaciones en función de las características, necesidades y posibilidades de cada localidad argentina en la que presta servicios. Algunos ejemplos son la investigación y el desarrollo de biomateriales en Río Negro para el remplazo de materiales contaminantes, o la asistencia en el sector minero del litio en las provincias de Jujuy, Salta y Catamarca para fortalecer las capacidades locales, fomentar el desarrollo sostenible y el empoderamiento de las comunidades. 


Con criterio federal, durante el 2023 el INTI brindó servicios a más de 10.173 usuarios, de los cuales 9.691 fueron grandes, medianas y pequeñas empresas (2.480 pertenecientes a la industria manufacturera), 266 instituciones del Estado y el poder judicial, 114 cooperativas, asociaciones y ONG y 102 instituciones del extranjero; duplicando su facturación con respecto a 2022.  


A pesar de la enorme relevancia de este organismo para el desarrollo nacional, el pasado 22 de mayo, el gerente de Recursos Humanos del INTI con sede en San Martín, circundante a la CABA, anunció el despido del 30% de los cuadros técnicos pertenecientes a la institución. Pocos días después, ya en estado de alerta, trabajadores y trabajadoras del INTI advirtieron que la embestida que el gobierno estaba esbozando comienza por el cierre de sedes ubicadas en las provincias, como por ejemplo INTI-Bariloche, colocando en riesgo la continuidad de una larga lista de proyectos tecno-productivos focalizados en la región. 

El despido de casi 900 trabajadores y trabajadoras altamente especializados volvería insostenible el funcionamiento de esta institución clave para el desarrollo tecnológico y productivo.

Al mismo tiempo, se denunció desde la Red de Autoridades de Institutos de Ciencia y Tecnología (RAICYT) el inicio del desmantelamiento del INTI afirmando que “el gobierno actual ha decidido no renovar 278 contratos de locación de servicios que finalizaban en junio e inicia un ciclo de retiro voluntario para todo el personal por 30 días. También se cierran todas las unidades de extensión, las cuales se ubican en todo el territorio nacional para brindar asistencia técnica y capacitación al entramado productivo, fortaleciendo el desarrollo del sector industrial local y regional”. 


El 3 de junio, la sede central del INTI contó con presencia policial en sus inmediaciones en el marco de la confirmación, por parte del presidente del organismo, respecto al cierre de sedes regionales, despidos y retiros voluntarios. 


Ante el silencio de los principales medios de comunicación del país frente a la gravedad del proceso de desguace, se supo también por parte de representantes sindicales de las y los trabajadoras sobre el envío de notificaciones para “acceder” como opción a traslados a cientos de kilómetros o de optar por los mencionados retiros voluntarios. 


Esta ofensiva, todavía más grave y agresiva que la ocurrida durante el macrismo en 2018, por la magnitud del ataque, se enmarca en la embestida generalizada a la industria argentina como un todo.


El deterioro forzado de organismos públicos estratégicos, fábricas y PyMES de toda índole manufacturera, generadoras de valor agregado y puestos de trabajo, son las víctimas del derrumbe industrial transitado en los meses que lleva el (des)gobierno de Javier Milei para la adrede reprimarización de la Argentina.