Polí­tica

Violencia polí­tica, nunca más

La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y la diputada nacional Gabriela Estévez fueron ví­ctimas de ataques e intimidaciones por parte de quienes defienden a Eduardo Prestofelippo, comunicador y dirigente del Partido Libertario de José Luis Espert, radicado en la provincia de Córdoba.

Hace dos semanas, mientras se desarrollaba el debate por la Ley de Organización y Competencia de la Justicia Federal en la Cámara de Senadores de la Nación, Prestofelippo amenazó a la vicepresidenta de la nación, Cristina Fernández de Kirchner. “Vos no vas a salir VIVA de este estallido social. Vas a ser la primera -junto con tus crí­as polí­ticas- en pagar todo el daño que causaron. TE QUEDA POCO TIEMPOˮ, escribió en su cuenta de Twitter.

Seguidamente, quien fuera candidato a primer legislador de la lista de José Luis Espert en la provincia de Córdoba, comenzó a publicar los domicilios particulares de las senadoras y senadores que emitirí­an de forma positiva su voto sobre la ley que se estaba tratando en el recinto de la Cámara Alta.

Por este motivo, la diputada cordobesa Gabriela Estévez realizó una denuncia penal contra Prestofelippo ante la justicia. “La libertad de expresión no habilita a amenazar de muerte, ni alterar el orden constitucional de recambios polí­ticos. Todo tiene un lí­mite. Esta amenaza debe ser sancionadaˮ, expresó en sus redes sociales. En la misma lí­nea, lo acusó el abogado Gregorio Dalbón en el área de cibercrimen de la Justicia.

Luego de ambas presentaciones judiciales, Prestofelippo fue detenido por 24 horas al resistirse al allanamiento que derivara de la denuncia. Los seguidores del joven libertario, como respuesta, amenazaron a Cristina presentándose en su domicilio, y a Gabriela, enviándole mensajes intimidatorios por redes sociales.

Cabe remarcar que Prestofelippo se caracteriza por realizar videos amenazando y atacando a dirigentes y dirigentes, fundamentalmente del campo nacional y popular. Tal es el caso de la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza, a quien en un video le indicó que “Se tiene que ir de la intendencia escupiendo sangreˮ.

La agresión, los ataques, la denostación y las amenazas, son actos de violencia tipificados como delitos en el Código Penal de la Nación Argentina. No vamos a permitir que se siga avanzando con estas prácticas oscuras sobre la democracia, por parte reducida de la sociedad.

En tiempos donde grupos minoritarios e iracundos toman la voz en el debate público, sobre todo en las movilizaciones anticuarentena, se torna imperioso visibilizar la violencia polí­tica y repudiarla.

En nuestro paí­s ya no hay más lugar para discursos de odio. Continuaremos reconstruyendo la Argentina que soñamos codo a codo, con el amor como bandera.

 

 

Chaco
Al conmemorarse diez años de la partida física de Néstor Kirchner, La Cámpora en Chaco culminó su ciclo de encuentros virtuales “Néstor es el nombre del Futuro”. Participaron el gobernador Jorge “Coqui” Capitanich, el secretario general de la organización Andrés “Cuervo” Larroque, la intendenta de Quilmes Mayra Mendoza, el responsable político en la provincia Maximiliano Mántaras, la diputada nacional Lucila Masín, el secretario de municipios Rodrigo Ocampo y la compañera Amaya Molisano; entre otros y otras.
Portada
A lo largo del tiempo, escuchamos a muchxs compañerxs hablar sobre sus primeros encuentros con Néstor, los actos a los que lo siguieron y su voluntad inquebrantable. Cada uno de esos relatos nos pone la piel de gallina y nos acerca un poco más a ese hombre que supo colarse por las grietas de la historia para construir un país distinto. Las distintas experiencias vividas tienen como denominador común la recuperación de la esperanza a partir de un Flaco que le devolvió al pueblo su herramienta más importante para transformar la realidad: la política llevada a cabo colectivamente. Sin embargo, una generación entera se crió al calor de su gobierno y los de Cristina, y recién acarició la política cuando la Argentina había salido del infierno y los ojos de Néstor se habían cerrado.