Comunicado de La Cámpora

Por Micaela. Por todas.

Micaela nos duele y no tenemos palabras. Sólo angustia. Una piba más asesinada a manos del machismo y de este sistema que se cree dueño de nuestros cuerpos para usarlos y descartarlos.

Micaela nos duele, como nos duele cada piba que desaparece, cada mujer violada, cada niña secuestrada, cada compañera golpeada. Nos duele en las tripas y en el pecho.

Micaela nos duele porque no querí­amos tener que gritar, otra vez, ni una menos. Micaela no está más y nosotras vamos a tomar las calles, cada vez que nos vuelvan a asesinar. Porque Micaela es cada una de nosotras.

Desde nuestro lugar como militantes comprometidas y comprometidos exigimos jury de enjuiciamiento al juez Carlos Rossi que liberó a Sebastian Wagner quien cumplí­a condena en prisión por dos casos de violaciones, desestimando las pericias de los equipos de profesionales psicólogos y trabajadores sociales que no recomendaban la libertad condicional de quien hoy es el principal sospechoso.

Es por esto que seguiremos militando por un Estado presente, con polí­ticas públicas y presupuesto destinado a erradicar la violencia contra las mujeres, por una Justicia antipatriarcal, por la libertad sobre nuestros cuerpos y por un mundo donde ser mujer no sea sentencia de muerte.

Micaela era militante. Micaela era compañera y militaba contra este machismo que nos mata.  Y sabí­a lo que le podí­a pasar por el solo hecho de ser mujer, como lo sabemos todas.

Nos queremos vivas, nos queremos libres. Basta. Dejen de matarnos.

Por Micaela.
Por todas.
#NiUnaMenos

Militancia
La militancia realizó pintadas en todo el país con una propuesta clara y concreta: el pago de una suma fija de $30.000 para todos los trabajadores y trabajadoras; además del sostenimiento de las paritarias libres.
Ambiente
La Crisis Climática ya está afectando a todo el planeta, tal como reporta el último informe del IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático) presentado este año. Pero no lo hace en igual medida sobre todos los países y poblaciones, sino que produce daños y pérdidas más graves en las comunidades que sufren las desigualdades cotidianamente. La realidad ambiental actual nos muestra la cara más humana de la desigualdad: las comunidades más vulneradas son las que más sufren eventos extremos, como tormentas, incendios e inundaciones y quienes menos herramientas tienen para hacer frente a ello.