Movimiento Obrero

Con la confianza no alcanzó

En 2018 se perdieron casi 200 mil puestos de trabajo formales, siendo los principales rubros perjudicados la industria, el comercio y la construcción; según datos oficiales. Ayer cerró Metalpar, productora de carrocerías, dejando sin empleo a 600 trabajadores. Ayer Peugeot suspendió a todos los operarios de su planta en Palomar.

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La crisis desencadenada a partir de la implementación de un modelo socioeconómico de redistribución negativa de los ingresos, no para de acentuar sus consecuencias en los trabajadores y trabajadoras.

El día de ayer se conoció el cierre de la fábrica Metalpar, la mayor productora de carrocerías en el país, quedando 600 trabajadores y trabajadoras en la calle. Sumando los empleos indirectos, el impacto del cierre de la empresa radicada en Loma Hermosa, Provincia de Buenos Aires, llegará a la destrucción de algo más de mil puestos de trabajo.

A fines del año pasado, el titular del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA), Ricardo Pignanelli, anticipó que “en los próximos meses se van a perder 15 mil puestos de trabajo en el sector automotriz” a causa de la recesión que mantiene las plantas semi paralizadas.

En la misma línea, hoy Peugeot suspendió por dos meses a sus mil empleados de la fábrica del Palomar, reinaugurada hace 2 años por el presidente Mauricio Macri.

Desde la localidad bonaerense, los directivos justificaron la decisión de detener la producción a la caída en las ventas, con la consecuente acumulación de stock. El acuerdo al que pudieron llegar con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) fue que los trabajadores y trabajadoras percibirán sólo el 75% de salario básico para así evitar cesantías y despidos. Hasta abril se mantendrá frenada la línea de montaje, manteniéndose únicamente en actividad la administración y el sector de ventas. Nuevamente una reforma laboral implementada de hecho.

Cuando el 16 de marzo de 2017, el presidente Mauricio Macri reinauguró la planta, además de recordar los años en que su familia conducía Peugeot, resaltó la importante inversión que realizó la automotriz francesa en el país e interpretó que ésta fue “una demostración de confianza a este camino que empezamos hace 15 meses”.

Entre las promesas realizadas por el primer mandatario en esa fecha, se encontraba que “Los mismos autos que salgan en Francia van a salir en Palomar pero los que salgan de acá van a decir ”hecho en Argentina”, que es un viejo sueño que teníamos”.

Asimismo, Mauricio Macri sostuvo que el día anterior el Gobierno había logrado un acuerdo multilateral con el sector automotor para producir “un millón de automóviles y generar más de 30 mil nuevos puestos de trabajo, además de cuidar los que tenemos”. En este sentido, subrayó que las inversiones representaban una “Demostración de confianza a ese camino que empezamos a construir hace 15 meses”.

Pero pasaron cosas. Recientemente, el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) reveló a través de un informe que desde el 2016, quebraron 2.177 empresas, mientras que 246 entraron en Procedimiento Preventivo de Crisis y 805 lo hicieron en un concurso preventivo de acreedores.

Necesitamos una política económica que apueste a la industria nacional, al desarrollo y protección del mercado interno, a través del mejoramiento del poder adquisitivo de los trabajadores y trabajadoras en nuestra Patria; lejos de las vacías puestas en escena.

Movimiento Obrero

Desde que asumió Mauricio Macri, se destruyeron 137.000 puestos de trabajo registrados en la industria, unos 3.500 por mes. Un verdadero industricidio. En el caso de los alimentos y bebidas, a pesar de ser bienes imposibles de sustituir o resignar; su producción cayó un 7,7% en el último año, según reveló un informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad de Avellaneda.

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