Frente de Mujeres

Algo cambió y fuimos nosotras

Por Stefanía Cora*

FFF

Si hace un par de años atrás nos decían que el mismo día del comienzo del Mundial, en Argentina (ni más ni menos) la agenda iba a pasar por otro lado, y que esa agenda la marcamos las mujeres, probablemente no lo hubiésemos creído.

Qué cambió?

En nuestro país somos vanguardia en el mundo desde la primer marcha de Ni Una Menos y las consecutivas, cada una más multitudinaria, de los Paros Internacionales por el Día de la Mujer Trabajadora hace por lo menos 3 años, ésto desde un análisis histórico significa quizá poco tiempo, sin embargo, la intensidad con la que se llevaron adelante esos cambios nos permiten pensar en una revolución en el mundo de las mentalidades en nuestro país.

A la par de explosiones mundiales contra la violencia de género en Argentina los colectivos de mujeres nos encontramos en la calle y resistiendo a un nuevo embate neoliberal en lo político-económico y conservador en lo social en nuestra región. Muchas somos mujeres que hemos crecido en la década del ´90 y muchas otras, las que hacen escuela han crecido en una década de conquista de derechos en lo que para muchas y muchos significó la década ganada.

Qué implica entonces crecer en un contexto de libertad de expresión, de bienestar económico y avances en materia de derechos? Posiblemente muchas cosas, una de ellas es salir a las calles y construir organización para reclamar por derechos llevando en las suelas de las zapatillas las marchas andadas por la ley de matrimonio igualitario, por la ley de identidad de género, entre muchas otras de ampliación de derechos.

Normativa vigente

En nuestro país si bien desde 1921 el aborto no es punible en dos casos: si se ha hecho con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la mujer y si este peligro no puede ser evitado por otros medios y si el embarazo proviene de una violación o de un atentado a una mujer demente. Sin embargo la moral, la objeción de conciencia y pruritos personales que violan el código y vulneran los derechos de las mujeres llevaron a que, entre muchas otras, Ana María Acevedo esté muerta y que Belén haya estado ocho años en prisión por el crimen de perder un embarazo, así de macabra es la vida para las mujeres humildes en relación al aborto en nuestro país.

Un hecho clave y fundamental en ésta larga lucha fue el fallo conocido como “F.A.L.” en 2012 (CSJN) reconoce el derecho de toda mujer víctima de violación a interrumpir el embarazo originado en tales circunstancias, y no sólo en los casos de personas con discapacidad mental. A su vez, establece que el único requisito para acceder a una interrupción legal del embarazo es que la mujer, o su representante legal, realice una declaración jurada en donde afirme que el embarazo es producto de una violación. No es necesaria la denuncia policial u orden judicial, y nadie puede exigirlas.

Por otra parte, en relación a la causal de “peligro para la salud o para la vida”, se indicó que debe considerarse una visión integral de la salud como “completo estado de bienestar físico, psíquico y social, y no solamente la ausencia de enfermedades o afecciones” (Organización Mundial de la Salud), incluyendo el “peligro para la salud” el dolor psicológico y el sufrimiento mental asociado con la pérdida de la integridad personal y la autoestima.

Este fallo marcó un punto de inflexión en el reconocimiento del derecho de las mujeres a la interrupción legal del embarazo. Además, aclaró el marco general de interpretación y aplicación, y definió que en las circunstancias descritas es siempre el Estado, como garante de la administración de la salud, el que tiene la obligación “de poner a disposición de quien solicite la práctica, las condiciones médicas e higiénicas necesarias para llevarlo a cabo de manera rápida, accesible y segura. Rápida, por cuanto debe tenerse en cuenta que en este tipo de intervenciones médicas cualquier demora puede epilogar en serios riesgos para la vida o la salud de la persona gestante. Accesible y segura pues, aun cuando legal en tanto despenalizado, no deben existir obstáculos médico-burocráticos o judiciales para acceder a la mencionada prestación que pongan en riesgo la salud o la propia vida de quien la reclama” (CSJN, 2012: considerando 25).

Por su parte en 2015 Ministerio de Salud de Nación publicó en un nuevo “Protocolo para la Atención Integral de las Personas con Derecho a la Interrupción Legal del Embarazo”. Si bien establece que “es de aplicación obligatoria en todo el territorio argentino y debe ser puesto en práctica por todas las instituciones sanitarias, tanto públicas como privadas”, lo cierto es que ha sido lento y paulatino la adhesión en las provincias, sin ir más lejos Entre Ríos adhirió recién en 2017.

Las hormigas verdes

Por lo bajo de lo que el sistema admite ver y con una organización y tenacidad inclaudicable miles de mujeres a lo largo y ancho del país se organizaron con el objetivo de no abandonar a las mujeres que deseaban interrumpir su embarazo a las manos del mercado, que como ya sabemos jamás articula socialmente.

Con el fallo F.A.L en la mochila y el Protocolo en mano acompañaron amorosamente a millones de personas gestantes en todo el país. La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito realizó 7 presentaciones en el Congreso de la Nación y las Socorristas en Red posibilitaron los números que el Estado no pudo o no quiso dar.

#13Junio 2018. Estamos todas, todes y nuestros aliados

Luego de 95 años de aborto no punible en nuestro país en los dos casos ya mencionados y de una más reciente marea verde imparable, de dos intensos meses dónde pasaron 738 expositores y expositoras por el Congreso de la Nación. Las mujeres y muchos compañeros aliados hemos decidido que de #Aborto se habla, y ahora exigimos que se Legisle. Hablamos de aborto clandestino en las reuniones familiares, hablamos de violaciones intrafamiliares, hablamos de violencia de género en todos lados, llevamos el Aborto a los medios masivos de comunicación, rompemos cadenas de más de 2000 años de opresión, asumimos la tarea con responsabilidad y exigimos la Ley.

En la calle y en la articulación estratégica para conseguir ésta ampliación de derechos nos encontramos todas: las feministas que batallaron en la década del ‘60 y ‘70, las Socorristas, las mujeres que nos sentimos representadas en la conducción de Cristina Fernández de Kirchner y que nos sumamos a la política partidaria aprendiendo que ser mujer, presidenta y llevar adelante un proyecto exitoso de país es posible y también las pibas, las gurisas, que crecieron mientras esa mujer presidía los destinos de la patria pañuelo verde en la mochila meten el debate que muchas escuelas, que se pretenden normativas, no quieren dar no implementan la ESI y expulsan las discusiones para luego quejarse del embarazo adolescente o empujarlas con hipocresía a abortos clandestinos.

Hoy esas gurisas, esas pibas, sororas y organizadas exigen y exigimos ampliación de derechos, exigimos salud pública para no morir porque entendemos que desde el campo nacional y popular es un rasgo que nos caracteriza y diferencia, nosotras y nosotros venimos a la política a construir derechos para nuestro pueblo. Por ello es que les solicitamos a nuestras legisladoras y legisladores que no miren éste presente sólo con la moral, las letras y las formas del siglo XIX y XX. El mundo ha cambiado, las mujeres lo estamos revolucionando para que las oprimidas no mueran en abortos clandestinos y para que en definitiva honremos las memorias de nuestras luchadoras y luchadores que jamás levantaron su mano en contra de un derecho popular, no observarlo es no observar éstas sujetas políticas que somos y su correlato de transformación social.

Como Evita y Perón en 1947 con el voto femenino, como Cristina y Néstor con el matrimonio igualitario en 2010 y luego Cristina en 2012 con la ley de identidad de género, éste 13 de Junio de 2018 las invitamos y los invitamos a pasar a la historia porque estamos convencidas que aborto legal es justicia social.

Educación sexual para decidir

Anticonceptivos para no abortar

Aborto legal para no morir

Aborto legal o clandestino.

*Concejala de Paraná (FPV). Militante de La Cámpora Entre Ríos.