Política

El número 5 en off side

Gustavo Arribas asistió la Comisión Bicameral de Inteligencia para brindar explicaciones sobre sus vínculos con Odebrecht, pero se contradijo a sí mismo y al Presidente Macri, dejando más dudas que certezas.

arribas

Hace algunas semanas se conocía la información de que el actual titular de la Agencia Federal de Inteligencia había cobrado U$S600.000 por parte de Leonardo Meirelles, uno de los principales involucrados en el escándalo de corrupción del Lava Jato a través de la empresa Odebrecht.

El Señor 5 (como se le dice al titular de Inteligencia) publicó un comunicado dónde sólo reconocía haber recibido U$S70.495 a través de una cuenta en Suiza por la venta de un departamento. Por ese monto uno creería que vendió un monoambiente o un apartamento muy acogedor, algo poco usual en personas que manejan volúmenes de dinero considerables. Mauricio Macri respaldó a su amigo y funcionario en una conferencia de prensa ratificando la versión de la venta del inmueble y agregando que Arribas presentaría todas las pruebas documentales.

En el día de ayer Arribas se presentó en el Congreso. Las pruebas documentales se las habrá comido el perro o se le habrán volcado café encima, porque nadie las vio. Pero lo sorprendente es que ya no vendió un departamento, sino que ese monto lo recibió en concepto de la venta de mesas, sillas y cuadros. Algún ciudadano mal pensado podría suponer que como lo de la venta del departamento era mentira y por tanto no había escritura ni boleto de compraventa que acreditaran la transacción, y el tema no se fue de la agenda mediática ni política, hubo que improvisar en una nuevo relato.

Lo que está claro es que Gustavo Arribas recibió dinero que no está pudiendo justificar, dinero que proviene de la corrupción en Brasil. Lo más grave es que Arribas es Macri. El empresario futbolístico está al frente de la AFI no por idoneidad, sino por ser amigo del Presidente, al punto que vive en el departamento de Av. Del Libertador que el Jefe de Estado dejó cuando se mudó a la quinta de Olivos.

Buenos Aires

Luego de manipular la carga de actas del escrutinio provisorio para montar una escena donde Macri y Vidal pudieran mostrarse victoriosos, el Gobierno niega las irregularidades en la carga de datos a pesar de tener total control sobre la organización de la elección.

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