Salud

Dos modelos sanitarios para dos proyectos de país

El próximo sábado, un conjunto de organizaciones populares con inserción en el área de la salud pública llevará a cabo el Tercer Encuentro Nacional de Salud en la Universidad Nacional de Lanús, con la presencia de Cristina Fernández de Kirchner como oradora de cierre.

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“No puede haber política sanitaria sin política social. Del mismo modo que no puede haber una política social sin una economía organizada en beneficio de la mayoría”. Ramón Carrillo

Históricamente en nuestro país ha habido una disputa entre dos proyectos: El que gobierna para las mayorías populares y aquel que lo hace para los intereses del mercado. El que amplía derechos o el que los recorta. Aquel que busca la paridad en la distribución del ingreso nacional entre los dueños del capital y del trabajo y aquel que siempre se inclina por ese 10% que concentra las riquezas. El que promueve la movilidad social ascendente o el que entrega dádivas para sostener el statu quo y contener así la protesta social.

Estos dos proyectos de país tienen su correlato en el modelo sanitario que promueven e intentan imponer.

De un lado, quedamos aquellos que consideramos a la salud como un derecho y que creemos que es menester gestionar para las mayorías, llevando el Estado a los territorios y articulando políticas públicas de forma intersectorial para garantizar el bienestar a nuestros compatriotas. Los gobiernos de Néstor y Cristina han sido los que más le han dado a la salud pública en materia de equidad y justicia social, desde el peronismo a esta parte. Y esto sólo es posible porque ha habido la decisión política de llevar la salud a los sectores más vulnerables de la patria, porque se ha gestionado en pos de las necesidades del pueblo.

Del otro lado, quienes consideran a la salud como una mercancía y ponen la gestión pública al servicio de las grandes corporaciones. Desde que asumió Mauricio Macri vimos como su gobierno cerró Programas de ampliación de derechos como Qunita o la Escuela Nacional de Gobierno en Salud, cómo retiró los equipos territoriales que se ocupaban de desplegar actividades de prevención y promoción de la salud en los barrios más postergados en plena epidemia de dengue, cómo no continuó una licitación ya iniciada de compra de preservativos generando hoy en día faltantes y produciendo nuevos casos de sífilis; entre otros retrocesos.

El objetivo principal de este gobierno en el campo sanitario es generar las condiciones adecuadas para maximizar las ganancias del sector privado, retirando lo más posible la presencia del Estado, dejando tan sólo con un rol rector con mínima o nula presencia territorial y siempre beneficiando a los sectores concentrados de poder.

En este sentido, nos es imperioso continuar la organización de espacios de resistencia para dar batalla al neoliberalismo y defender las conquistas de los últimos 12 años. La unidad de los trabajadores, las organizaciones sociales y la participación comunitaria son la estrategia principal.

Es por ello que este sábado 3 de diciembre vamos a realizar el Tercer Encuentro Nacional de Salud en la Universidad Nacional de Lanús, en conjunto con un colectivo de organizaciones del campo popular con inserción en el área. Contaremos con la presencia de destacados referentes sanitarios, sociales, políticos y sindicales nacionales e internacionales. En conjunto con ellos, vamos a poder discutir qué proyecto de país y qué modelo sanitario queremos para nosotros y para las generaciones que vendrán.

Contaremos para el acto de cierre con la presencia de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Será una oportunidad para agradecer y reconocer el liderazgo de Cristina en la salud de nuestro pueblo, y trabajar por lo que aún debe hacerse para defender la salud pública como un derecho inalienable.

Género

La Ciudad de Buenos Aires es la primera del país en sancionar una ley contra el acoso sexual callejero. El proyecto del FPV logró acuerdo en la anteúltima sesión del año, luego de que su tratamiento fuera reiteradas veces obstaculizado en los últimos 2 años por la negativa del PRO a su aprobación.

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