Editorial - Por Los mismos de siempre

Democracia Sutil

Ya que la señora Stolbizer está ocupada con el temita de Río de Janeiro, vamos a tratar de reemplazar, humildemente, el inconmensurable vacío que se produce en “la República” cuando ella no está. Por eso seguiremos los consejos de Carrió, la otra “señora República”, en cuanto a que “no hay sujeto más activo que el que reflexiona y no hay sujeto más inactivo y destructivo que el que no reflexiona”. Reflexionemos entonces…

El Poder Ejecutivo decide eliminar los subsidios a los servicios públicos. La justicia frena la medida hasta que la Corte Suprema decida sobre la constitucionalidad de esa decisión. El Poder Ejecutivo hace, el Legislativo controla. División de poderes a full, control republicano al palo, frenos y contrapesos funcionando al mango. Hasta acá, todo perfecto. Bah, todo perfecto para las “instituciones” porque para los millones de argentinos que de un día para el otro tienen que pagar un quinientos por ciento de aumento después de una mega devaluación no está todo perfecto. Pero se supone que la calidad de vida de los millones de trabajadores argentinos no tiene que andar molestando a la sagrada República. No nos distraigamos con cosas sucias y feas como “la política del populacho” y volvamos a lo que las Señoras Stolbizer y Carrió, de golpe, dejaron de defender: la República, la división de poderes y el control constitucional.

Yendo al caso. Majul, el periodista que todos sabemos que cobra y trabaja para Macri como un empleado más, publicó una llamativa nota en la que escribe lo que el presidente le dice que diga. Incluso con textuales del patrón: “Si la Corte nos obliga a devolver el dinero de los argentinos (…), la inflación que está bajando se transformará en hiperinflación, el plan económico se va a ir al diablo y todo lo que bueno que hicimos desde diciembre del año pasado no habrá servido para nada”.

Según Macri, si el Poder Judicial decide algo haciendo uso de su independencia respecto del Ejecutivo, se puede venir el fin del mundo. Si la Corte no hace lo que el presidente quiere va a ser culpable de una ¡¡¡HIPERINFLACIÓN!!! ¿En serio? Entendemos que las señoras radicales de Stolbizer y Carrió no quieran siquiera recordar lo que era una híper, pero por lo menos que no se olviden de defender lo que las hizo famosas: la sagrada división de poderes.

Así sigue Macri vía Majul: “Macri no ejerció una presión directa sobre los integrantes de la Corte porque no es su estilo, pe(eeeee)ro pidió información lo más certera posible sobre lo que decidirán sus miembros…”. De salón. Chorrea amenazas por todos lados. Nuestro presidente se pega un tiro antes de “interferir” con la Justicia para juzgar a los genocidas de la dictadura pero por el tarifazo les mete una apretada de antología.

A continuación Majul cuenta que Macri le dijo esto a su mesa chica: “Usaron la mitad de la energía de gestión para robar y la otra mitad de la energía para subsidiar a la clase media y la clase media alta, y por eso aumentaron la pobreza hasta niveles demenciales y se fueron dejándole al país una bomba de tiempo que cuesta tanto desarmar”.

¿Cuánto tiempo van a seguir sosteniendo semejante pavada? Aparte del ya agotado “sechorearontodismo” que pretende negar y esconder lo que vivimos todos los argentinos durante doce años, hay un discurso que anda dando vueltas, sobre todo entre macri-progresistas, que justifica el tarifazo porque era una “terrible injusticia” que los subsidios beneficiaran tanto a los pobres como a los ricos. Algo así como que es preferible que millones de asalariados no perciban un beneficio porque algunos ricos también lo reciben. Insólito. Sobre todo porque esa política no era aislada sino parte de un modelo. Entonces, si por ejemplo un tremendo agroexportador sojero o minero pagaba poquito por el gas o por la luz, el estado lo compensaba cobrándole retenciones sobre lo que exportaba en dólares ya que obtenía ganancias extraordinarias de acuerdo a factores ajenos a su propio esfuerzo.

En realidad, no les importa lo que es justo o injusto. Les importa ganar dinero en grandes cantidades a través de modificaciones estructurales en la economía. Lo que a cualquier trabajador le cuesta una vida de trabajo, estos sectores minoritarios y concentrados lo ganan en un minuto a través de una decisión administrativa o económica como una mega devaluación o la eliminación de las retenciones.

Lo cierto es que más allá de que la política de subsidios a los servicios públicos del gobierno anterior no era dogmática sino que se iba modificando constantemente, la decisión de mantener los servicios bajos implicaba una forma de salario indirecto para millones de asalariados y además motorizaba el mercado interno, la producción y la economía en su conjunto. No era ninguna bomba de tiempo. Se sostuvo durante doce años con buenos resultados y con pequeños y constantes retoques se podía seguir manteniendo muchos años más.

Volviendo a lo que nos convoca, el presidente de nuestro país “Aguarda que Juan Carlos Maqueda comprenda la gravedad de la situación y no haga “demagogia”. No tiene demasiada expectativa con Elena Highton de Nolasco y ya se enteró que Horacio Rosatti tiene cierta preocupación por cómo pueda reaccionar parte de la opinión pública y quiere dejar “su imagen a salvo”. (…) Si la decisión plenaria se demora hasta la asunción oficial de Carlos Rosenkrantz, puede ser que el Poder Ejecutivo consiga un voto más propicio”.

Ahora está más claro por qué quería nombrar por decreto al ex abogado de Clarín, Carlos Rosenkrantz. Pero detengámonos en el detalle de la “demagogia”. Otra vez con este temita de la “demagogia”. Para estos millonarios republicanos todo lo que le conviene al pueblo es demagogia. En cambio los gestos de madurez republicana siempre son los que implican grandes esfuerzos y sacrificios para las mayorías y “casualmente” enormes ganancias para ellos. Pero claro, ellos no te dicen que son “sus” ganancias. Te dicen que es necesario que se queden con millones que antes nos repartíamos entre todos los argentinos porque ellos necesitan “invertir”. Para que, luego, el resto de los millones de argentinos se beneficien por el “derrame” de la inversión. Y a eso le llaman “sinceramiento”.

Y si no fíjate lo que escribe luego el vocero de Macri: “Y también cree que lo que se está discutiendo, es un paradigma cultural, como el supuesto derecho de ver el fútbol gratis o la idea de que el Estado debe subsidiar casi todo”. (…) “Si nos frenan esta decisión nos van a terminar frenando todas las decisiones estructurales que tenemos pensado tomar. Y si nos frenan todas las decisiones estructurales no podremos gobernar. Se nos hará imposible gestionar con las herramientas que tenemos”.

Acá nos confiesa descaradamente que no es cierto que el tarifazo, la mega devaluación y todas las “duras medidas” que “tuvieron que tomar” hasta ahora eran necesarias para “ordenar la economía” y luego empezar a crecer de vuelta. Mentira. Después de este ajuste, viene otro. Y después otro. Porque el plan no es disminuir la desigualdad sino agrandarla.  Ellos, claro, están de aquel lado. Pero a eso no le llaman “grieta”.

Y por si fuera poco: “Macri cree que detrás de todo este ruido y de las agresiones callejeras se agazapa la intención manifiesta de impedir no solamente que Cambiemos gane las elecciones del año que viene sino también que el Gobierno no termine su mandato. Está inquieto por la foto que se sacaron juntos la ex presidenta Cristina Fernández y el ex gobernador Daniel Scioli, porque a semejante escena le agrega la imagen de Hebe de Bonafini pasando por encima de la ley”.

Esta es la democracia de baja o nula intensidad que nos PROponen a palazos. Si querés protestar por algo te acusan de atentar contra todo lo bueno, lindo y sano de este mundo. Así se empieza con el discurso de la “guerra sucia contra la subversión”. No importa que la Constitución justamente te dé derecho a manifestar tu descontento en la calle o a través del voto. Para estos gobiernos la democracia verdadera es un obstáculo. Si algunos gobiernos como este no terminan los mandatos no es porque una ex presidenta se saque tal o cual foto. Tampoco porque los sectores concentrados les corten todas las rutas durante meses. Si los gobiernos antipopulares, antidemocráticos y neoliberales como este no terminan sus mandatos, es por cosas como estas.