Ellos Dicen

Mirá qué distintos somos

cristiano-messi--647x320

cristiano-messi--647x320“Ellos se ofrecieron a dar parte de su tiempo libre para el proyecto presidencial”, afirmaron Peña y De Godoy para evitar cualquier paralelismo con los jóvenes de La Cámpora.

En la Argentina hay un diario, que se jacta de ser “centenario”. Es cierto, está cerca de cumplir un siglo y medio desde su fundación. Su espíritu anquilosado es expuesto obscenamente cada vez que sus editorialistas se pronuncian desde la “tribuna de doctrina” que su fundador, el entonces llamado “generalísimo” Bartolomé Mitre* –sí, mismo mote que utilizaría Francisco Franco un siglo después- intentó imponer como base de la agenda política nacional. Además de centenario, es un diario millonario: debe 330 millones de pesos al fisco. Mientras el expediente paradójicamente duerme el sueño de los justos en los cajones de la Corte Suprema, los intereses de la evasión crecen.

Pero volvamos. En La Nación hay una sección que lleva el rótulo de “Política”. El mismo arte que fue bastardeado por un sinnúmero de grandes hombres destacados del diario, ejemplares para la familia Mitre, pero hoy despreciados por la mayoría de los argentinos. Ellos mismos son los que intentaron hacer creer al pueblo que la política no era más que el reducto de las tretas y jugarretas donde se cocinaban acuerdos espurios y de dudosa moral. Ellos mismos, los que utilizaron esa herramienta para favorecer su posición de élite en desmedro del bienestar del pueblo y la verdadera Nación –no la que tiene sede en Libertador 101, sino la que se extiende desde Ushuaia hasta La Quiaca–.

En la sección “Política”, trabaja un periodista, o agente de prensa, que se llama Jaime Rosemberg. Hoy firma una nota con el título “Macri ya arma su búnker para la campaña presidencial”. Explica que “un renovado edificio de cinco pisos en San Telmo albergará a sus equipos”, y se ocupa de destacar que quienes integran esos equipos “se ofrecieron a dar parte de su tiempo libre para el proyecto presidencial”, postulando que “son militantes ad honorem”. Puede que Jaime Rosemberg haya comenzado a militar. En las filas del macrismo, claro está.

Bienvenido a la política, Jaime. Desde esta humilde organización nos ponemos muy contentos de que el legado de Néstor siga impulsando a los argentinos a recuperar la política como herramienta de transformación. No obstante, hay algunos comentarios de la nota que nos parecen bastante acertados, y que posiblemente describan toda una impronta y un paradigma de la forma de hacer política del macrismo. Sin ahondar en precisiones profundamente ideológicas, desliza una pincelada descriptiva: “en un espacio que remite a los headquarters de las grandes empresas norteamericanas”, comienza el texto, “Mauricio Macri vela sus armas para la pelea presidencial de 2015”. Agrega que el segundo piso “parece Google”.

La segunda mitad de la nota se encarga de diferenciar a los “militantes ad honorem” de los que supuestamente componen nuestra organización. Según la nota, el edificio está prácticamente abocado a tareas de comunicación y tareas desarrolladas desde las redes sociales. Es digno del macrismo y el conglomerado al que pertenece –que podríamos llamar “de la política de mercado”– pensar que toda la política gira alrededor del marketing.

Ambos destacan el carácter ad honórem de los colaboradores, aunque reconocen que varios de ellos perciben un sueldo en despachos de legisladores u otros funcionarios. “Ellos solos se ofrecieron a dar parte de su tiempo libre para el proyecto presidencial“, afirmaron (el secretario de Gobierno, Marcos) Peña y (el secretario de Medios, Miguel) De Godoy para evitar cualquier paralelismo con los jóvenes de La Cámpora. Entre tanto trabajo, también hay lugar para la diversión. Una mesa de ping-pong y una Wii aportan “pensamiento creativo” y relajan a los jóvenes voluntarios para pasar de mejor manera largas horas allí adentro.

Es cierto. Mirá qué distintos somos. Nosotros no ponemos nuestro tiempo libre “a disposición de un proyecto presidencial” sino que entendemos la militancia como una elección de vida a favor de un proyecto colectivo de país.

Los militantes organizamos apoyo escolar en prácticamente todas las unidades básicas del país, salimos a pintar escuelas, hacemos compras comunitarias para combatir a los formadores de precios y promovemos la organización popular, dejamos todo ante catástrofes naturales como las trágicas inundaciones de La Plata y otros puntos del país, ofrecemos asesoría jurídica gratuita, poniendo los conocimientos de los compañeros al servicio de los vecinos, y nos comprometemos en la gestación, la promoción y la realización de políticas públicas tanto desde el ámbito ejecutivo como legislativo.

Con la conducción de Cristina y con el ejemplo de Néstor, no ponemos nuestro tiempo libre a disposición de un proyecto presidencial sino de un proyecto de país. Nos ponemos, enteros, a disposición de un proyecto nacional, popular, democrático, solidario, inclusivo y revolucionario.

Ay che, Jaime Rosemberg, Marcos Peña y Miguel de Godoy… mirá qué distintos somos.

 

 

 

* Nota del redactor: Quizá ese título le quedara un poco grande después de haber comandado la batalla de Curupayty –en plena Guerra de la Triple Alianza–, en la que envió al suicidio a casi 10 mil soldados argentinos y brasileros –contando con 17 mil en total– sin lograr ni siquiera un centenar de bajas entre los 5 mil hombres de la República del Paraguay. Un detalle a tener en cuenta sobre el gran estratega, entre los otros análisis a realizar sobre las verdaderas razones que motivaron ese enfrentamiento entre hermanos latinoamericanos, motivado por las conveniencias del imperio británico, infelizmente recordado en estos días por todos los argentinos y por la compañera presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

 

Buenos Aires

Luego de manipular la carga de actas del escrutinio provisorio para montar una escena donde Macri y Vidal pudieran mostrarse victoriosos, el Gobierno niega las irregularidades en la carga de datos a pesar de tener total control sobre la organización de la elección.

Mauricio-Macri-Argentina